¿EXISTE UN DESTINO INEXORABLE?
2da Parte
Es por cierto emotiva y filosófica la actitud de aceptancia
de nuestro futuro, escrito en el Cielo, al mencionar que estamos en “Manos de
Dios” en todo momento, y resulta gratificante el aceptar con serenidad y
paciencia, todo aquello que no podemos cambiar en este “Valle de lágrimas”.
Como todo en esta Vida, esta actitud tiene una dosis de verdad y es de gente
sensata, el reconocer que poco podemos hacer para mejorar nuestro futuro sin
embargo, ése poco resulta crucial si reflexionamos que en realidad, si tenemos
opciones, de acuerdo a nuestra personal voluntad y nivel informativo, sobre que
hacer y que no, que alternativa tenemos con respecto a la situación o problema,
que se nos presenta, opciones a menudo binarias izquierda o derecha, A o B, arriba o abajo, de modo
que en ése sentido si tenemos opciones y en buena medida si podemos estructurar
nuestro futuro. Sin embargo, hay personas que opinan que lo decidimos hacer,
suceden porque eso era nuestro destino irremediable. A ése respecto, consideren:
Una persona que tiene en su Genoma personal, un gen de cierto tipo de cáncer,
digamos Adenocarcinoma mamario a los 50 años y sabiéndolo evita fumar y
consumir substancias tóxicas drogas o substancias enervantes demasiados lípidos
o colesterol, hace ejercicio físico y mental, chequeos médicos y cuando se
presenten las primeras evidencias de la neoplasia, inicia tratamiento quirúrgico
y quimioterapia. Esta persona altera drásticamente la historia natural de su
padecimiento, y “¿cambió su destino inexorable?”, por supuesto habrá personas “die
hard” que opinen que el tomar dichas precauciones, era precisamente su destino.
Como quiera que sea, es claro que el adivinar o predecir el
futuro es una actividad muy difundida,
divertida y lucrativa, a la que se dedica un gran número de personas, y que
además no es exclusiva del género humano, existen animales que pueden sentir
los tenues cambios en su entorno para dirigir su actividades, como algunos
insectos como las hormigas, mariposas, aves, y algunos mamíferos como los
perros o los elefantes, que cambian de rumbo para evitar catástrofes como
tormentas, terremotos, Tsunamis o inundaciones. El ser humano, desde los
inicios cuaternarios de su existencia como especie, debe su existencia en el
planeta, a su capacidad de predecir cambios climáticos y eventos catastróficos,
aunque a verdad se dicha, el hombre ha estado a punto de exterminarse a si
mismo, debido a su necia actitud de ignorar y no examinar inteligentemente a la
naturaleza y no realizar medidas precautorias y evitar conflictos como guerras.
epidemias, venganzas, odios, intolerancia racial o religiosa y el precepto
bíblico de “Amaos lo unos a los Otros” ha quedado en el olvido, recordemos la
actitud de la Humanidad en la Edad Media, con respecto a las mortales y
devastadoras Pandemias como la Peste Bubónica, Tifus, Paludismo o Cólera, cuando
la mortandad estuvo a punto de devastar casi totalmente a Europa, Asia, África
y América, cuando la explicación de tal desastre, fue atribuida a espíritus
malignos, brujería o a los judíos y se procedía llevarlos a la hoguera y a
flagelarse y hacer penitencias y muchas otras insensateces, que estuvieron a
punto de hacer desparecer a la especie humana.
El Futuro, siempre nos ha causado angustia, curiosidad y
prácticamente en muchas culturas, han dedicado gran parte de su tiempo a tratar
de adivinar el porvenir y esto ha sido territorio de las religiones, al tratar
de conocer el futuro. ¿Qué hay después de la muerte y cuál es el misterio de la
Vida?, estas cuestiones han sido adjudicadas a Mundo Espiritual, dioses,
demonios y a las personas que nos ha precedido en la vida (el culto a la Muerte
y a los muertos a los que atribuimos el estar en posición de conocer tales cuestiones).
todas las culturas primitivas, han producido innumerables formas de adivinar el
futuro. Uno de los más preclaros Apóstoles de la Religión Católica San Juan
Evangelista, tiene una hermosa Catedral en la ciudades de New York: “St John
The Divine”, debe su nombre a la supuesta capacidad del Santo para predecir el
futuro.
Todas las culturas primitivas han producido
innumerables formas, de adivinar el futuro, las primeras manifestaciones
escritas de tal proceder provienen de las culturas: Caldea, Asiria, Babilonia,
Egipcia, China, Japonesa y la avallasadora Mitología Griega, y más tardíamente
las fascinantes culturas nativo-americanas, prácticamente en todas las épocas
han existido y hasta la actualidad todo tipo de adivinos, profetas, hechiceros,
druidas, brujos, chamanes, pitonisos, clarividentes, espiritistas y futuristas,
entre los que podemos mencionar a los modernos economistas, políticos que son
magnificentes, para predecir el futuro de nuestro, dinero, tan solo superados
por su habilidad para explicarnos porqué no han sido tal y como ellos lo predijeron y por supuesto
los profesionales de la Medicina que hacen prognósticos médicos y son sumamente
hábiles para explicar cómo fué que el paciente murió, ¡estando franca mejoría!
Casi todas éstas conductas han sido propiciadas, por casi
todas las religiones (yo mismo me considero un Católico-pecador-irredento). Es
curioso como las principales religiones Monoteístas (un solo Dios), han
condenado, prohibido o cruelmente castigado con diversas formas de martirio
(hoguera, estrangulación, laceración, envenenamiento, azotes autoinflingidos, y
crucifixión, y han condenado y prohibido las prácticas adivinatorias del futuro,
pero dentro de sus tesis las aplican y promueven intensamente, (¿No es así?).
Desde el Siglo XIII, Sto Tomás de Aquino, preclaro filósofo
y Doctor de la Iglesia Cristiana dijo: Las cosas del futuro, pueden ser
conocidas, ya sea por sus causas o por sus efectos, tal y como los astrónomos
predicen los eclipses o un observador del clima predice la lluvia. La esencia
humana, compuesta de materia orgánica está sujeta a la putrefacción y se
transforma en ceniza, pero la parte espiritual no puede morir porque no está sujeta a las leyes naturales,
orgánicas y se transforma en un ser espiritual, que se presentará ante el
Altísimo, para ser juzgado, pero Dios que es infinitamente sabio, es también infinitamente
Justo y Misericordioso y le asignará un
nuevo destino y otra misión, en el mismo o en otro lugar del Universo, asimismo
un barómetro indica la probabilidad de lluvia y el humo denota la presencia de
fuego. Aquellos que creen en el Fatalismo o en el Panteísmo (muchos dioses): El
dios sol, la diosa lluvia o tormenta, la diosa tierra, el dios de los océanos
Neptuno, la diosa de la muerte, el dios de los volcanes, de las enfermedades,
creen en omens y augurios de todo tipo, los sacrificios para apaciguar a los
dioses malignos, la muerte o sacrificio de un inocente (esta creencia todavía
persiste). ¿Qué les parece, los doctores de la iglesia también profetizaban, en
éste caso, la invención del barómetro por Torricelli 400 años después. Desde el punto de vista científico,
sabemos que un suceso es algo que ocurre en un punto particular del espacio en
un momento específico de tiempo, determinado por el Espacio-Tiempo-Materia y
Energía cuatridimensional, que es curvo, esférico o elíptico. En el Universo no
existen las líneas rectas, inclusive la Luz, puede curvarse debido a las
fuerzas electromagnéticas de estrellas (como nuestro sol), Galaxias,
Constelaciones, planetas y otros cuerpos estelares, de ése modo, los sucesos
pasados y los futuros, corresponden a posiciones de la materia en el
Espacio-Tiempo, limitadas por el “Principio de Incertidumbre”, del científico
alemán Werner Heissenberg (1926), precursor de la Mecánica Quántica, en
términos prácticos para medir algo, digamos la presión de un neumático de
automóvil, es necesario utilizar un medidor y al hacerlo, extraerá algo de aire
de la llanta y eso alterará la presión de la misma, lo mismo sucedería con un
termómetro clínico para saber la temperatura de un paciente, o un amperímetro
para medir la energía eléctrica. Por lo tanto, no se pueden predecir los
acontecimientos futuros con exactitud, cuando ni siquiera podemos medir el
estado presente del Universo.
Todo esto puede ser muy interesante, (o muy aburrido para
los amables lectores, por lo que me permitiré contar un aleve chascarrillo que
puede o no ser alusivo al tema): La Nena Sofía (de escasos 5 años) regresa del
Kinder y pregunta a su querida Mamá: Oye Mammy; ¿Qué eso de “Pene”? La dama
enmudeció y se puso pálida, y le dijo que le iba preguntar a su Papá: Oye Casimiro,
lo que la Nena pregunta, Don Cas contestó: hay que hablarle con franqueza, es
mejor explicarle con todo detalle, hoy en día los niños son muy precoces y es
mejor que nosotros y no algún chiquillo u otra persona mal educada se lo diga,
y (tragando saliva) procedió a explicarle con todo detalle el tamaño y
funciones del pene y agregó detalles acerca de la anatomía femenina y sus
funciones. La Nena escuchó atentamente, y se le iluminó la carita y dijo: Gracias
Pappy, Gracias Mammy, ahora sé, porqué la Monjita maestra nos dijo que
rezáramos un Padre Nuestro y dos AveMarías, para que el Alma de la Madre
Superiora…., Nó Pene.
Como quiera que sea, con la edad, el descuido, el sobrepeso,
el exceso de trabajo y todo nuestro sistema Músculo-Esquelético se daña y
desgasta, con el paso del Tiempo, se dice que la edad de la persona es la de su
cerebro, arterias huesos y
articulaciones. La Vida es como una larga carrera de fondo, que no termina sino
“hasta que se acaba”, (como dijo Yogui Berra el famoso cátcher de los Yankees,
refiriéndose a la duración de este bello deporte. Administrar la energía (glucosa y glucógeno),
coordinar todos los movimientos, coordinar y armonizar todos los movimientos,
economizar el aliento (transporte de oxígeno) y mantener la sangre circulando
con eficiencia, mantener una hidratación óptima, son indispensables. El
Ejercicio Mental es otro boleto, es indispensable a cualquier edad, leer sobre todo
temas educativos, culturales y científicos, conversar, enterarse de todo lo que
sucede, tratar de estar al día, no aislarse. Juegos de mesa Naipes, Damas, el Ajedrez
es probablemente el entretenimiento que más estimula el cerebro y la memoria.
Unas palabras finales acerca de una emoción sublime: EL
AMOR, hay de todo tipo, inclusive los animales aman, los perros adoran a su
dueño (darían su vida por él), pero también los caballos, los elefantes, las
ballenas y los pingüinos en pareja cuidan tiernamente a sus polluelos, el macho
los abriga con su plumaje durante las peligrosas ventiscas de la Antártida,
mientras que la hembra sale a buscar alimento. El Amor Humano, cuando es
sincero y puro es la emoción más sublime que tiene la raza humana, se asemeja a
una molécula que ha perdido un electrón y lo busca afanosamente, es decir se
convierte en un Radical libre y no cesa de buscarlo hasta que encuentra su
contraparte. (esto se desprende de la canción: de la Canción “Amémonos” (Autor
Manuel María Flores 1840-18859): “Buscaba mi alma con afán tu alma, buscaba
yo la mujer cálida y bella, que en mis sueños me visita desde niño, para
compartir con ella, mi vida con sus penas y alegrías”.
Hasta Siempre, Familia y amigos (o más bien debería decir:
“Hasta la vista Baby” (¿o Sayonara, o See You later Alligator?)
Abuelito, me encantó leer este artículo porque, como siempre, logras mezclar ciencia, historia, religión y hasta un buen chascarrillo 😂.
ResponderEliminarMe gustó mucho la reflexión sobre cuánto de nuestro futuro está escrito y cuánto depende de nuestras decisiones. También me quedo con la importancia que mencionas de cuidar tanto el cuerpo como la mente y, sobre todo, de mantenernos siempre aprendiendo. Y qué bonito cerrar hablando del amor como esa búsqueda de nuestra otra mitad. ❤️
¡Nos vemos mañana! O mejor dicho see you later alligator